...no importa de donde vengas o de donde seas,
no interesa a nadie.
...no importa si tienes mucho o poco poder social o económico,

no interesa a nadie.
...no importa si estas en un alto o bajo puesto laboral,
no interesa nadie.
...ni importa si tienes mucha, poca, o ninguna titulitis,
no interesa a nadie.
...no importa de que partido político seas,
no interesa a nadie.
SOLO IMPORTAS TÚ,

TU PERSONA.
...y todos tenemos en común una unica cosa: LA NATURALEZA.
Único requisito:
Movernos en un clima de RESPETO con nosotros mismos, con los demás y con el entorno en que vivimos.




Sí, somos diferentes ¿y qué? La diversidad es una riqueza.

Nos gusta ser diferentes y nos gustan los que son diferentes a nosotros, les respetamos y nos gusta que nos respeten ...y a veces hasta nos unimos y compartimos nuestras diferencias...pero sí, somos diferentes.

Disfrutamos del senderismo ¡VERDADERAMENTA DISFRUTAMOS! y cada cual tiene derecho a disfrutar como quiere.

Para nosotros DISFRUTAR DEL SENDERISMO es disfrutar del paisaje, con todos nuestros sentidos “oler”, “mirar” y hasta “observar”, “escuchar” y hasta “tocar” para lo que tienes que detenerte, cosa que nosotros nos permitimos; y hasta con el gusto disfrutamos… NO TENEMOS PRISA.

Para nosotros DISFRUTAR DEL SENDERISMO es disfrutar del momento, de las personas con las que hacemos el camino, niños, jóvenes, adultos y mayores… ¡¡nos gusta la diversidad y la integeneracionalidad!! EN TODAS NUESTRAS RUTAS, y si eso implica que tenemos que ir más lentos para que podamos estar todos VALE LA PENA …disfrutamos del senderismo "lento"-dicen algunos-...pues bien, no tenemos prisa, ya corremos bastante por la vida durante la semana.

Nos gusta hacer senderismo “caminando”; nos gusta detenernos ante personas o cosas que despierten nuestra curiosidad; nos gusta "pararnos" a sacar fotos; nos gusta saber el nombre de las plantas, flores y lugares que vemos a nuestro paso; no es grato ir conversando con el que tenemos al lado; valoramos y agradecemos el conocimiento, que personas altruistas, comparten con nosotros en la mayoría de nuestras rutas; nos gusta sentarnos a desayunar y compartir la pelota de gofio y la bota de vino ¡y como sabe ese desayuno al aire libre y en buena compañía! NO TENEMOS PRISA.

TIENES QUE SABER ESTO SI TE ANIMAS A “CAMINAR” CON NOSOTROS.


viernes, mayo 04, 2018

Recreación etnográfica en la IX edición de las Jornadas Etnográficas Pablo L. García Marrero.




Fasnia. Principios del siglo pasado.
Ya se veía ondear en altamar las velas del barco, que desde la isla de enfrente venía a Tenerife. Llegaba al embarcadero, a Los Roques y allí atracaba. La mar no podía estar muy fuerte pero tenía que haber brisa para que el velero pudiera llegar. Traía semillas de papas, de garbanzos, de trigo,…

Milagros:Mi abuelo se ponía al acecho del barco velero y entonces cuando lo veía asomar, cargaba a la burra y se iba pal embarcadero a buscar las semillas para plantar y el abono; y a llevar y a recoger el calado para mi abuela y mis tías.
En ocasiones quien iba al encuentro del velero eran ellas, mi abuela y mis tías. Entonces mi madre era chiquita e iba con ellas también, iban a buscar las telas y los hilos que le traían en ese barco para realizar el calado el cual recogerían al mes siguiente de nuevo, si la mar estaba buena. Cuando se iban, le decían: -“ pal próximo mes más o menos, si está el tiempo bueno, vamos a estar aquí, por tal fecha”- y para entonces mi abuela y mis tías ya tenían el encargo terminado. Una vez caló una colcha toda calada con unas cruces de almud, que le decían así porque eran del tamaño de un almud ¡Preciosa! Cinco pesetas recibió a cambio. 
Mas tarde, un señor que le llamaban Rodrigo, de Güimar, empezó a repartir los calados. En un caballo venía por todos los pueblos, y dejaba las telas y los hilos y también les decía a las caladoras: -“Yo quiero que me haga este paño de esta forma, con este calado”- y les dejaba una postal para que las caladoras lo hicieran como estaba en la postal. Todo esto fue en la época de mi madre.

Mela: Antes en las casa se veían los paños calados y las maderas montadas, los bastidores en cualquier habitación, lo mismo calaban las madres que las hijas, en Fasnia, en el Escobonal..." pa sacar algo pa los gastos"El calado se hacía en las casas y era un medio de vida, se lo enseñaban las madres a las hijas.
Milagros:¿Te acuerdas de Cándida que tenía una ventita. Ella traía las telas y las repartía marcadas a las mujeres para que las calaran. Luego estas se las devolvían ya caladas y ella les pagaba. Las bandejitas ( paneras) se pagaban a medio duro.
Mela: SI, Y también Felisa hacía lo mismo y repartía los calados que también tenía una venta.
En mi casa calaban hasta las arañas y yo vivía con el calado …eso era una cosa que daba mucho trabajo y pagaban poco, pero con una cosa y otra crie tres hijos. Y bajaba para la costa que iba a hacerle la comida a mi marido, que estaba trabajando y me quedaba allá abajo y calaba en un cuarto viejo que tenía allí ¡AY mundo, mundo!

Recreación etnografica basada en entrevistas a Milagros Rodríguez García y Joaquina Diaz Marrero (Mela) Caladoras de fasnia.